Comunicado de prensa de la comunidad universitaria


                         Somosaguas, 18 de Marzo de 2011
Hace unos días, un grupo de estudiantes de nuestro campus llevó a cabo una acción expresiva no violenta, ocupando durante unos minutos una de las varias capillas católicas existentes en nuestra Universidad. La performance estaba destinada a denunciar las conceptualizaciones históricas y concretas que la Iglesia Católica ha utilizado para situar y acotar el papel de las mujeres y del colectivo LGTB en la familia, la escuela, el ámbito del trabajo y la sociedad en su conjunto.

En esa performance no se produjeron agresiones a personas ni atentados contra el patrimonio de la Universidad ni de la Iglesia. La ocupación y la protesta fueron pacíficas, según han declarado el propio párroco de la capilla y otros testigos de la acción  (http://www.youtube.com/watch?v=t2duX6j_FJQ minutos del 4’10” a 4’37”)
 
La ocupación temporal de espacios con el objeto de visibilizar a través de la protesta una demanda social es una práctica histórica de los movimientos sociales utilizado por grupos ecologistas, movimientos por la defensa de los derechos civiles y, como en esta ocasión, por el movimiento feminista y el colectivo LGTB.  Desde el punto de visto histórico, la ocupación temporal ha formado parte del repertorio de la acción política de la inmensa mayoría de los movimientos sociales, incluidos los de la España de la Transición.

La retirada de las distintas capillas que la Iglesia Católica tiene en nuestros Campus ha sido solicitada al Rectorado por las Juntas de Centro de las Facultades de Geografía e Historia y Psicología hace ya tiempo, aunque, como es obvio, esas demandas de los órganos colegiados aún no han sido atendidas.

Hemos asistido a una cobertura mediática orientada a incitar a la violencia y el odio, caracterizando de manera exagerada los hechos y criminalizando a sus participantes, sin respetar en ningún momento la presunción de inocencia. Entre otros, cabe destacar el papel jugado por Intereconomía, Veo7, Libertad Digital, EsRadio e incluso un medio público como TeleMadrid.

Hoy, cuatro estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de esta Universidad han sido detenidas y detenidos por su presunta implicación en esta acción de protesta feminista, sin que sepamos, en estos momentos, cuál es a ciencia cierta su actual situación jurídica. Se trata, precisamente, de cuatro estudiantes que cuentan con expedientes académicos brillantes y con una larga trayectoria de participación académica y cultural en la vida universitaria.
 Desde la comunidad universitaria, estudiantes, profesoras y profesores:
o                      Rechazamos la presencia de cualquier centro de culto en las Universidades Públicas y en todos los centros educativos españoles que se financien total o parcialmente con recursos públicos.

o                      Rechazamos la caracterización de los hechos que están llevando a cabo algunos medios de comunicación.   

o                      Apelamos al principio de proporcionalidad y razonabilidad en el procedimiento de esta investigación y pedimos cordura para su cabal contextualización en el marco de las luchas feministas y LGTB por la igualdad real entre hombres y mujeres y por el reconocimiento de la diversidad de género y sexual.  

o                      Reivindicamos el principio constitucional de autonomía universitaria y el derecho de la Universidad a investigar, de acuerdo con sus propios procedimientos, cualquier hecho que ocurra dentro de sus campus.  

o                      Lamentamos las intromisiones oportunistas de distintos actores conservadores y ultra-conservadores en estos hechos que sólo cabe interpretar en el contexto de la campaña de las elecciones a Rector que se celebrarán el próximo 6 de Abril y  de las elecciones locales y autonómicas del próximo 22 Mayo.

Estudiantes, profesoras y profesores de la Comunidad Universitaria