Las mujeres decidimos

Este nuevo 8 de marzo, Día internacional de las mujeres, son muchos los derechos por reivindicar y las injusticias a superar. Todo aquello que pedimos en las calles de tantas ciudades de todo el mundo podría resumirse en la afirmación de nuestro derecho a decidir. Reivindicamos y vamos a ejercer nuestro derecho a decidir sobre nuestra propia vida y a ocupar el lugar que nos corresponde en las decisiones sobre la vida colectiva.


Queremos y pedimos que la maternidad no esté penalizada para las mujeres y sea una opción y no una imposición. Pedimos que nuestra decisión al respecto, sea cual sea, cuente con el respeto de toda la sociedad, con los medios materiales y personales que permitan hacerla realidad. Exigimos también, la incorporación en el Código Civil del derecho a la filiación compartida para las hijas-hijos dentro de las parejas de mujeres sin el requisito de recurrir a la inseminación artificial ni de contraer matrimonio.

Una sociedad democrática no puede admitir que una mujer o cualquier profesional que la atienda, corra el riesgo de ir a la cárcel por interrumpir un embarazo que no desea o de ser puesta en la picota por las agresiones de los grupos fundamentalistas anti-elección.

Exigimos una Ley que despenalice por entero el aborto reconociendo y garantizando el Derecho la Salud Sexual y Reproductiva de las Mujeres, estableciendo la decisión personal como causa exclusiva para la interrupción del embarazo y el desarrollo de Políticas y medidas integrales en salud sexual y salud reproductiva cumpliéndose la equidad territorial en todas y cada una de las Comunidades y Ciudades Autónomas.

Nos oponemos a que se liberalice tímidamente el aborto voluntario en las primeras semanas de gestación y que se nos desproteja a las mujeres en situaciones especialmente difíciles, como aquellas para las que su salud física o psíquica esté en riesgo en cualquier momento del embarazo, incluida la última etapa de su embarazo.

Rechazamos la falta de compromiso, con la educación afectivo-sexual de las y los adolescentes, incluida la información sobre métodos anticonceptivos. En la Comunidad de Madrid, grupos fundamentalistas de extrema derecha están recibiendo un inequívoco apoyo económico del Gobierno Regional en los ámbitos educativos y asistenciales. Denunciamos que el Ayuntamiento de Madrid, ha retirado sus ayudas al Centro Joven de Planificación Familiar gestionado históricamente por una Asociación que defiende los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Los derechos sociales son derechos universales y por ello, reclamamos, al Gobierno de la Comunidad de Madrid, la necesidad de una Red Pública Infantil de 0-3 años para todas las niñas y niños y la dotación de muchos más medios para una verdadera aplicación de la Ley de Dependencia y Autonomía Personal para que no se incentive y perpetúe el papel cuidador atribuido a las mujeres relegadas al ámbito familiar.

Nos preocupan las consecuencias que para nuestra integración laboral pueda tener la actual crisis. Exigimos políticas públicas de creación de empleo que no tengan una orientación sesgada y que no propicien para nosotras puestos de trabajo precarios. Exigimos políticas públicas que rompan definitivamente con la actual orientación del mercado de trabajo hacia la división sexual, en el que se relega a las mujeres a sectores como la limpieza, tele marketing, servicios, cuidados. Hacemos especial mención a la deplorable situación de las trabajadoras del servicio doméstico, autóctonas e inmigrantes, para las cuales exigimos la inmediata inclusión en el Régimen General de Trabajadoras y Trabajadores.

No son razones económicas las de nuestra marginación; al contrario es precisamente esa marginación la frivolidad que la economía y la sociedad no se pueden permitir. El modelo de familia "sustentador masculino/mujer dependiente" se ha revelado como una trampa para las mujeres y para todas las personas, así pues reivindicamos una transformación del sistema desde lo más profundo para un acceso y reparto equitativo de las mujeres y de los hombres a las cuestiones económicas tanto productivas como reproductivas.

No podemos olvidarnos de que nosotras, las mujeres, mujeres mayores, menos mayores, jóvenas, solas o acompañadas, con hijas y sin hijas, migrantes, autóctonas, con diferentes identidades, venimos sufriendo la violencia de la Sociedad Patriarcal.

Durante 2008, en España, 101 mujeres han sido asesinadas por violencia machista. Pero somos muchas más las que sufrimos una violencia continuada en distintos ámbitos, en el familiar, el laboral, el social, el económico. Denunciamos que todas ellas son también violencia de género y reclamamos actuaciones para cada una de ellas. Solo así algún día podremos decir ¡basta! a los que arremeten contra la igualdad, la dignidad y la libertad de una mujer para decidir cómo vivir con total autonomía e independencia.

Acabemos con la doble moral social que responsabiliza a las mujeres de la violencia de género que sufren llegando hasta la perversión de inventar falsos SÍNDROMES, como el mal llamado SAP para revictimizarlas y para ocasionar un desamparo a los hijos e hijas, víctimas también de la violencia machista, incluso desde las propias instituciones destinadas a prestar protección. Exigimos que de una vez por todas se ponga coto a los agresores y se proteja a cada mujer que denuncia una agresión: NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA.

Exigimos, que los recursos públicos destinados a prestar apoyo a las mujeres que sufren violencia de género en cualquiera de sus manifestaciones sean asumidos desde Instituciones Públicas y/o gestionados por las organizaciones de mujeres con trayectoria histórica en la lucha por la erradicación de la violencia sexista en lugar de por empresas privadas que tan solo quieren obtener beneficios económicos. En este sentido denunciamos la decisión actual del Gobierno de la Comunidad de Madrid que ha retirado el concierto a la Asociación de Asistencia a Mujeres Violadas (CAVAS) para prestar el servicio de atención a víctimas de agresiones sexuales en nuestra Comunidad.

Terminamos con un abrazo a nuestras hermanas que en cualquier lugar del mundo sufren opresión y violencia por razón de sexo y a todas aquellas que con su esfuerzo han logrado liberarse de ella. Este año queremos hacer una mención especial a todas las mujeres palestinas que se han visto avocadas a una doble violencia la que se ejerce sobre sus cuerpos y la que se ha ejercido sobre su territorio por la ocupación. Este abrazo se hace extensivo también para vosotras, las que aquí estáis llegadas de cualquier otro país, en muchos casos en una situación precaria que aumenta los riesgos que padecéis. Pese a ello nos dais ejemplo por vuestro empeño en ser vosotras mismas y decidir sobre vuestra vida.

Comisión 8 de marzo


MANIFESTACIÓN EN MADRID
DOMINGO, 8 DE MARZO
12.00 HORAS
JACINTO BENAVENTE - ATOCHA